OUTFIT MAGAZINE

  • Viridiana Luna

ANATOMÍA DE UN CENTENNIAL


¿Será que las nuevas generaciones ya traen el ADN digital en sus venas? Estamos a la espera de esa generación que nos teletransporte y nos muestre la vida en pantallas transparentes, con autos voladores, cápsulas que se covierten en naves y medicinas para curas a miles de enfermedades.


Es divertidísimo divagar sobre la nueva versión de la película “Cuando el destino nos alcance”, es un gran ejercicio y pasatiempo, caer en cuenta que conforme la vida sucede, nuestra visión futurista quiere vislumbrar lo que creemos que será un boom en 30 o 50 años, todo aquello que nuestros hijos y nietos verán y vivirán. Pero la realidad es que esa generación es la que hoy está emergiendo, la conocida como generación Z o Centennials, se define como aquellas personas que nacieron entre 1994 y 2010 y su rasgo es que detonó la expansión masiva del Inetrnet, además se les caracteriza por ser irreverentes, autogestionables, emprendedores, sin horarios, plazos o jerarquías.




Esta generación es la protagonista del remake mejorado de aquella cinta que nos juraba que nos terminaríamos autodestruyendo, estos pequeños están por convertirse en la juventud y la potencia laboral, sacando a flote su consciencia ambiental, se ocupan de que su marca en este mundo sea bajo la consigna de no dañar; no sé ustedes, pero tener una promesa de mejora tecnológica, ambiental y cultural me hace confiar en las cosas increíbles que nos depara.


Adéntremonos en estos seres recién llegados, nacen sumergidos en la era digital, desde siempre conocen y manejan una amplia gama de gadgets e internet, al menos han tenido contacto directo con un smartphone, una pantalla, saben de los asistentes remotos, redes sociales, juegos en línea y lo mejor, le preguntan con comando de voz al buscador que puede contestar todo tipo de pregunta: GOOGLE. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la Generación Z representa el 27% de la población en México, lo que la convierte en un verdadero agente de cambio para diversos sectores como la educación.


Lejos de ver esta generación con temor o dudas al respecto de su alcance en el futuro, nos damos cuenta que son detonadores de una caja negra, en donde no hay exactitud en lo que resultará de ella, sin embargo, sabemos que es ahí donde encontraremos respuestas y quizás más preguntas que las siguientes generaciones ya están alistándose para contestar. Hablar de lo prometedor que parece nuestra realidad en unos años es emocionante, solo nos resta empujar que lo mejor de la humanidad emerja generación tras generación y permee en cada paso que da la humanidad.