¡Dale, dale, dale!: ¿Qué significan las piñatas navideñas?
- Alicia Meza

- hace 5 días
- 2 Min. de lectura
Si en esta época navideña te estás preparando para disfrutar al máximo tus posadas y tienes pensado incluir una piñata, aquí te compartimos todo lo que hay detrás de su origen y por qué se ha convertido en el complemento perfecto para disfrutar en esta temporada.

Aunque muchos creen que las piñatas son 100% mexicanas, comparten su origen con otras culturas. Por un lado, existían las piñatas prehispánicas, que eran vasijas y esculturas de arcilla en forma de deidades, llenas de frutas que representaban los favores concedidos por dioses como Huitzilopochtli.
Sin embargo, está documentado que fueron los chinos quienes tenían una tradición similar para festejar el año nuevo, realizando figuras de bueyes y otros animales que rellenaban con semillas y rompían con varas de ceniza; las semillas simbolizaban buena suerte. Los exploradores italianos introdujeron esta tradición en Italia y posteriormente llegó a España, donde se relacionó con temas religiosos.
La piñata llegó a nosotros reinterpretada por los frailes agustinos españoles, quienes la usaban como parte de una tradición de cuaresma. Aunque no se sabe con certeza en qué momento se trasladó la celebración a diciembre, sí existe un significado relacionado con las misas de aguinaldo, que eran para divertir y evangelizar a las personas.

La piñata navideña cuenta hasta nuestros días con siete picos que representan los siete pecados capitales. Su destrucción con los ojos vendados representa la fe en Dios: al golpearla, es una forma de vencerlos. Muchos también aseguran que la colación y las frutas simbolizaban, en la antigüedad, los placeres escondidos que el diablo ofrecía a los hombres para guiarlos a la perdición.
Hoy en día, las coloridas piñatas no solo simbolizan y representan una tradición ancestral, sino también el trabajo de artesanos mexicanos que cada año, durante esta temporada, incrementan su producción en un 80% para satisfacer la demanda de miles de familias que seguimos disfrutando de este divertido ritual.

Así que ya lo sabes, este año, sea cual sea el tamaño o el relleno de tu piñata, no puede faltar para llenar de color, diversión, historia y tradición nuestras fiestas decembrinas mexicanas.





























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