OUTFIT MAGAZINE

  • Por Noemi Pellón

WORKAHOLIC ¿Trabajar para vivir o vivir para trabajar?


Es bien cierto que toda conducta, dependencia o desorden en alguna parte de nuestra vida que nos lleva a una obsesión y más aún a una adicción, es alarmante; sin embargo, la adicción al trabajo es un comportamiento aceptado y justificado socialmente. Pero, como toda adicción representa un gran riesgo para la salud y las relaciones afectivas y sociales de quienes la padecen.


El término workaholic es empleado para hacer referencia a la persona cuyo trabajo es el centro de su vida, al grado de sobreponerlo por arriba de su familia y amigos, siendo una adicción que lo controla totalmente.


Los workaholic son más hombres que mujeres principalmente de clase media entre los 40 y 50 años sin importar su profesión. Su adicción por el trabajo se convierte en excesiva y progresiva, donde no hay control, ni límites, siendo una necesidad psicológica a mantenerse trabajando; no obstante a las largas jornadas laborales, el adicto se lleva trabajo a casa para terminarlo por la noche e incluso durante los fines de semana, teniendo una vida muy ajetreada y complicada.


Progresivamente éste comportamiento va deteriorando su salud y funciones fisiológicas, su vida familiar y personal. Es muy importante reconocer los síntomas que presentan las personas que padecen dicha adicción:


Síntomas mentales: irritables, depresivas e insatisfechas o sienten un gran vacío emocional cuando están fuera del trabajo, perdiendo su estabilidad emocional.


Síntomas fisiológicos: estrés, insomnio o alteraciones del sueño y a mediano o largo plazo pueden padecer hipertensión arterial y aumento de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Síntomas de comportamiento: incapacidad de estar sin trabajo, malhumor, alejamiento de la familia, desinterés por relaciones interpersonales fuera de lo laboral.


Desafortunadamente, el adicto tiende a negar su problema; por lo que se afecta a él mismo y a los que le rodean; deteriorándose su salud y sus relaciones sociales, puesto que no tiene tiempo más que para el trabajo. Por lo que es necesario, que las personas que lo rodean lo apoyen en busca de ayuda psicológica. Como parte de su terapia tendrá que establecer actividades alternativas con la pareja, hijos, amigos y con él mismo, reducir poco a poco las horas que dedica al trabajo y acudir a técnicas de relajación.


Está por demás decir que la vida que llevamos es difícil en el ámbito económico y por ello, hay una gran demanda laboral y poca oferta, además de una gran competencia, situación que nos lleva a caer en la adicción a trabajar, confundiéndonos en que la demanda así lo requiere y por eso debemos cuidar nuestro trabajo, con horarios excesivos y no tomando en cuenta nuestra salud ni la familia. Sin percatarnos a tiempo que algunos han caído en la situación de que no trabajan para vivir, sino que viven para trabajar.

SÍGUENOS
  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black YouTube Icon
  • Black Instagram Icon

1/28
PUBLICIDAD
BUSCADOR EN SITIO
ARTÍCULOS DESTACADOS
#OUTFITQUOTES
ARCHIVO EDITORIAL
BOLSA DE TRABAJO