OUTFIT MAGAZINE

  • El Báez

LA SUERTE DE LA FEA...


En esta ocasión vamos a hablar de una telenovela colombiana que se estrenó a finales del siglo pasado y que me había reusado a ver en varias ocasiones, a pesar de ser todo un éxito en Latinoamérica, de hecho, se han realizado distintas versiones sobre ella y aunque no soy muy fan de las telenovelas, mi mamá sí vio la versión mexicana y le gusto.


Ahora que seguimos en confinamiento y que apenas están por abrir los cines (esperare un poco más para regresar a ellos) el streaming sigue siendo el medio para entretenernos, existe una inmensa variedad de opciones para ver, me causaba mucho asombro que “Yo soy Betty, la fea” siempre apareciera dentro del Top 10, de lo más visto en México desde que apareció en el catálogo de Netflix; así que con un poco de insistencia por parte de mi novia, decidimos verla.


Ha sido una grata sorpresa darme cuenta de que no se trata de una historia “simplona” y aunque su finalidad sea divertir, toca temas universales bastante relevantes sobre la sociedad como son los de género, y la relación que existen entre los empleados dentro de cualquier empresa, abordándolo de una manera inteligente, ya que nos presentan estereotipos que podemos encontrar en cualquier oficina y sentirnos identificados en mayor o menor medida, de forma directa o indirecta. Todo comienza con la entrada de Betty a “Ecomoda”, una empresa de alta costura con elevados estándares de belleza, donde resulta difícil pensar que una mujer preparada pero poco agraciada pueda ingresar a laborar; pero su nuevo presidente está dispuesto a brindarle una oportunidad. Es aquí donde inicia una serie de enredos que pondrá a prueba a cada uno de los personajes con su verdadero “yo”, y lo realmente importante en las personas, no sólo su apariencia, dinero o estatus social.


La mayoría de los capítulos son divertidos, aunque con dosis de realidad, debido a que los personajes tendrán un cambio paulatino dentro de la historia, llegando a conocer el “amor propio”, el respeto hacia los demás, la responsabilidad de sus actos y enfrentarse a una serie de prejuicios que la misma sociedad ha ido fomentando y que desagraciadamente sigue perdurando en nuestros días; sin que trate de educarnos como espectadores y sin perder la brújula de entretenernos.


Así que los invito a quitarse el prejuicio de las telenovelas y darse la oportunidad de pasar un buen rato sin salir de casa.

SÍGUENOS
  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black YouTube Icon
  • Black Instagram Icon

1/28
PUBLICIDAD
BUSCADOR EN SITIO
ARTÍCULOS DESTACADOS
#OUTFITQUOTES
ARCHIVO EDITORIAL
BOLSA DE TRABAJO