La resaca financiera: cómo sobrevivir después de las fiestas
- Alicia Meza

- hace 2 días
- 2 Min. de lectura
Con diciembre y el cierre del año, se despiden las fiestas y un mes en el que es fácil gastar de más. Regalos, cenas, viajes, intercambios, antojos y ofertas que parecen irresistibles suman gastos extras que, generalmente, no sentimos hasta que llega enero. Es entonces cuando comenzamos el año y nos damos cuenta de todo lo que sucedió.

Al igual que una resaca después de una fiesta, donde nos percatamos de todo lo que hicimos y nos sentimos culpables, enero y el inicio del año es justo cuando nos damos cuenta de todo lo que gastamos, además de lo que aún está pendiente por pagar, sumado a nuestros gastos habituales y muchos compromisos que representan impuestos, seguros, pagos anuales, entre otros.
Es un hecho que el primer mes del año llega con buenos propósitos, agendas nuevas y actividades, pero con una economía personal que pide auxilio. Esto impacta el ánimo, ya que las deudas o los números rojos pueden generar culpa, estrés y ansiedad.
Si estás pasando por una resaca financiera, no te desanimes, puedes poner en práctica los siguientes consejos:
Realiza un diagnóstico rápido. Anota tus gastos fijos y variables, e identifica qué pagos son urgentes y cuáles pueden esperar.
Prioriza lo esencial y evita compras impulsivas “pequeñas” que, sumadas, hacen una gran diferencia.
Si usaste la tarjeta de crédito, revisa opciones para pagar más del mínimo y reducir intereses. A veces, una reestructuración o un plan de pagos puede darte un respiro.
Recuerda que enero también puede ser un buen momento para elaborar un plan financiero anual, definir metas claras que te permitan llegar a diciembre con un presupuesto realista de gastos, para terminar el año mejor, con más orden en tus finanzas y también más tranquilidad.
Puedes proponerte armar un presupuesto realista, contar con un fondo de emergencias y definir metas posibles para que, de acuerdo con tu presupuesto, logres lo que te propones.

La resaca financiera de enero es común y temporal. No te sientas culpable si la estás experimentando; mejor ponte manos a la obra para realizar ajustes y tomar decisiones conscientes.
Sé paciente contigo mismo y proponte contar con metas financieras claras para empezar este año con más tranquilidad y libertad.





























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