Boy Sober: el nuevo Detox sentimental
- Ailed Álvarez

- hace 18 horas
- 2 Min. de lectura
Ni Tinder, ni mensajes de madrugada, ni la validación de un swipe. En un mundo donde las relaciones sociales han evolucionado vertiginosamente, ha surgido una tendencia que redefine la soltería como un estado saludable: el Boy Sober. Esta “sobriedad de chicos” no es una guerra contra el amor, sino una declaración de independencia afectiva.

¿En qué consiste este movimiento?
El Boy Sober es un “detox” necesario. Se trata de tomarse un descanso voluntario de la búsqueda constante de pareja: nada de apps de citas, nada de relaciones ambiguas, y contacto cero con exparejas. Es limpiar el ruido emocional para recuperar el control sobre el propio tiempo y bienestar.

¿Por qué surge y por qué es tan popular?
El movimiento nace del agotamiento, específicamente desde la Generación Z que ha crecido en la era de la “gamificación” del romance. El Boy Sober surge como una respuesta al burnout de las citas:
· Falta de conexión real: El cansancio de conversaciones superficiales.
· Recuperación de la identidad: Tras años de moldearse para encajar, las mujeres deciden reencontrarse consigo mismas.
Una distinción clave: no se trata de celibato
Es vital no confundirlo con el celibato. Este suele tener una raíz religiosa o moral enfocada en la abstinencia sexual, mientras que el Boy Sober es psicológico. Puedes elegir no tener sexo, pero el foco principal es eliminar el espacio mental que ocupan la validación masculina y el drama romántico.
Un beneficio para todas las generaciones
Aunque la Gen Z le puso nombre, esta práctica es un bálsamo para cualquier mujer, sin importar la edad. Después de los 30, puede ser la pausa necesaria tras un divorcio o una ruptura larga para entender qué se quiere realmente.
Un 14 de febrero para celebrarnos
Este San Valentín, el Boy Sober nos invita a una revolución silenciosa. En lugar de lamentar la falta de una cena romántica, el movimiento propone celebrar el amor en su sentido más amplio. Celebrar con amigas, un autorregalo o simplemente disfrutar del tiempo con uno mismo es una manera diferente de amarnos. Al final, estar “sobria” de hombres nos permite embriagarnos un poco de nuestra propia vida.

¿Te animas a intentarlo? ¡Feliz 14 de febrero!





























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