OUTFIT MAGAZINE

  • Ailed Álvarez

CUANDO UN COQUETEO "INOFENSIVO" SE CONVIERTE EN ACOSO


Es natural que una declaración de atracción, un toque suave en el hombro o un mensaje de texto coqueto nos haga sentir bien si viene de la persona correcta, pero si, por el contrario, proviene de una persona equivocada es normal que nos sintamos incómodos, más aún, si ya se le ha dicho que no es aceptable, incluso, puede resultarnos hasta ofensivo, convirtiéndose, si esta conducta no para, en acoso sexual.


Hay diferentes formas de acoso sexual: el más común se entiende dentro del ambiente laboral, en la cual suele ejercerse cierto poder, aunque no exista necesariamente un estado de subordinación entre el acosador y el acosado, pero generando en la víctima una sensación de intimidación o humillación constante. Sin embargo, el acoso sexual, también existe dentro del círculo social y puede venir de un conocido o “amigo”, suele ser sutil y confuso, pues aunque no sea correspondido, nos parece tan sólo un coqueteo insistente o “torpe“.



De por sí, cuando el acoso sexual sucede en el lugar de trabajo las víctimas evitan hablar de ello por miedo a ser señaladas y sufrir posibles consecuencias, en lo social se vuelve complejo reconocerlo debido a la confusión que existe al no estar seguros si se trata únicamente de un coqueteo “inofensivo”, aunque sea molesto. Así que, para dejar las cosas claras, cuando existe un comportamiento insistente, de carácter sexual hacia nosotros, que no es deseado, sea físico, verbal o por escrito, por más que parezca inofensivo, se trata de acoso sexual, más aún si ya lo hemos rechazado e insiste.

De acuerdo con la Dra. Lucía Núñez, investigadora del Centro de Estudios de Género de la UNAM, uno de los factores para reconocerlo como acoso es cuando el coqueteo sobrepasa el límite de nuestro consentimiento; otros factores también a considerar son el ambiente apropiado y la intención con que se da. Por supuesto, si alguien nos interesa y queremos acercarnos hay que comenzar por el coqueteo para manifestar este interés y eso no está mal, lo importante es no ignorar cuando la persona ha rechazado nuestras intenciones, ya sea de manera verbal o físico, como el rechazo a un beso.

Si sientes que estás siendo acosado presta atención a estos puntos:

  • Los comentarios y actitudes contigo son entorno a lo sexual, aunque no sean directos.

  • Continuamente coquetea contigo, aun cuando le has rechazado.

  • Comparte información personal y muchas veces de carácter sexual que no deseas o necesitas saber.

  • Intenta usar su posición, ya sea en lo laboral o social para estar cerca de ti pese a que no quieres.


Cuando esto suceda en el entorno laboral no dudes en hablarlo con un supervisor, pero si sucede en tu entorno social, lo mejor será eliminarlo de tus contactos. Recuerda que cuidarte no sólo es un acto de amor propio sino de madurez y no tendría sentido continuar con las líneas de comunicación abiertas hacia alguien que no te respeta, así que no sientas remordimiento por sacarlo de tu vida.